29 de mayo de 2025
Entrenamiento de fuerza para nadadores
Aunque a primera vista la natación puede parecer un deporte puramente de resistencia, lo cierto es que las brazadas potentes y las salidas explosivas requieren mucho más que una buena capacidad cardiorrespiratoria. Desarrollar una base sólida de fuerza puede aumentar la potencia de cada brazada, reducir el riesgo de lesión y ayudar a mantener la eficiencia a lo largo de cada largo. A continuación, te mostramos por qué el entrenamiento de fuerza es esencial para los nadadores, cómo integrarlo de forma efectiva y cuál es el papel del entrenamiento de fuerza y acondicionamiento en la optimización del rendimiento acuático.

Por qué el entrenamiento de fuerza es esencial para los nadadores
- Mayor propulsión: Un torso y tren superior fuertes permiten desplazar más agua por brazada, mejorando la velocidad general.
- Salidas y giros más potentes: Una buena fuerza en piernas y torso se traduce directamente en impulsos más rápidos desde el bloque o las paredes.
- Mejora de la mecánica de la brazada: Una base sólida de fuerza sostiene una técnica correcta y alineación, reduciendo el riesgo de lesiones por sobreuso.
- Prevención de lesiones: Ejercicios específicos fuera del agua, sobre todo para hombros y torso, ayudan a proteger las articulaciones del estrés repetitivo.
- Velocidad sostenida: Al aumentar la fuerza, los nadadores pueden mantener un ritmo alto durante más tiempo sin fatigarse rápidamente. Consulta cómo afecta la fatiga al rendimiento.
El papel del entrenamiento de fuerza y acondicionamiento en la natación
El entrenamiento de fuerza es solo un pilar dentro de una estrategia más amplia. Un programa estructurado de entrenamiento de fuerza y acondicionamiento incluye periódicas fases de carga, principios de sobrecarga progresiva, eficiencia del movimiento y recuperación adecuada.
Incluir estos principios permite adaptarse mejor a la carga de trabajo, evitar estancamientos y garantizar que los progresos fuera del agua se reflejen en el rendimiento dentro del agua.
Elementos clave del programa:
- Bloques de trabajo específico: Fuerza en pretemporada, potencia previa a la competición, mantenimiento en temporada.
- Sobrecarga progresiva y variación: Incremento gradual de la intensidad o volumen y variación de ejercicios.
- Trabajo energético equilibrado: Combinación de resistencia, pliometría y movilidad, adaptado al estilo de cada nadador.
- Recuperación estratégica: Descanso, alimentación y movilidad para mantener la calidad del entrenamiento.
Principales grupos musculares para nadadores
- Hombros y espalda alta (dorsales, manguito rotador, trapecios): Claves para tracción en crol, espalda y mariposa, y estabilidad en todos los estilos.
- Torso y caderas: Una zona media fuerte ayuda a mantener una posición hidrodinámica, favoreciendo el rolido y reduciendo la resistencia.
- Piernas y glúteos: Fundamentales para salidas explosivas, giros y el batido constante en los cuatro estilos.
- Antebrazos y agarre: Aunque secundarios, contribuyen a reducir la fatiga de muñeca y mejorar la alineación de la mano.
Ejercicios de fuerza efectivos para nadadores
- Dominadas o Chin-ups
- Simulan el gesto de tracción en crol o mariposa. Mejoran fuerza en dorsales y hombros.
- Jalones al pecho
- Alternativa eficaz a las dominadas. Favorecen el compromiso dorsal con control.
- Press militar con mancuernas
- Refuerza la estabilidad por encima de la cabeza, crucial en espalda y fase de recuperación del crol.
- Plancha y variantes
- Fortalecen el torso y mejoran la alineación corporal en el agua. Agrega planchas laterales o con remo para más dificultad.
- Sentadillas y zancadas
- Desarrollan potencia en el tren inferior para giros y salidas explosivas.
- Puentes de glúteo o hip thrusts
- Activan la cadena posterior, mejorando la extensión de cadera y estabilidad para el batido.
- Lanzamientos con balón medicinal
- Desarrollan fuerza explosiva en torso y hombros, replicando movimientos de salida.
- Ejercicios de estabilización del hombro
- Previenen lesiones por sobreuso. Incluyen rotaciones externas con banda, retracciones escapulares e I-Y-T.

Cómo estructurar un programa de fuerza para nadadores
La clave está en complementar los entrenamientos acuáticos, no sustituirlos. Se recomiendan 2 o 3 sesiones semanales. Ejemplo:
Día | Enfoque |
---|---|
Lunes | Tren superior (dominadas, remo, press hombro) |
Martes | Sesión acuática (técnica y velocidad) |
Miércoles | Tren inferior/explosiva (sentadillas, hip thrusts, balón medicinal) |
Jueves | Sesión acuática (resistencia e intervalos) |
Viernes | Mixto/estabilidad del torso (planchas, zancadas, bandas) |
Sábado | Sesión acuática (sprint o ritmo de carrera) |
Domingo | Recuperación activa o descanso |
Volumen e intensidad
- Series y repeticiones: 2–4 series de 8–12 repeticiones para fuerza general. 4–6 repeticiones si se busca desarrollar fuerza explosiva.
- Carga progresiva: Aumentar peso de forma gradual. En natación se prioriza la técnica con cargas moderadas para evitar volumen excesivo.
- Frecuencia: 2–3 sesiones semanales son suficientes sin comprometer el rendimiento en el agua.
Consideraciones técnicas y de recuperación
- Calentamiento: Estiramientos dinámicos y bandas ligeras para activar hombros, caderas y torso.
- Cuidado con los hombros: Evitar sobrecarga en movimientos por encima de la cabeza. Trabajar el manguito rotador.
- Descanso suficiente: Al menos 48 h entre sesiones intensas de tren superior.
- Integrar estabilidad del torso: Planchas, rollouts, ejercicios antirrotacionales.
- Progresión gradual: Incrementos medidos para evitar lesiones y asegurar mejoras sostenibles.
Rutina ejemplo: Enfocada en torso y tren superior
- A1: Dominadas (con asistencia si hace falta) → 3×8-10
- A2: Plancha con toques de hombro → 3×30-45s
- B1: Press de hombro con mancuernas → 3×10
- B2: Plancha lateral por lado → 3×30s
- C1: Jalón al pecho → 3×12
- C2: Rotaciones externas con banda → 3×12 por lado
- Finisher: Slam con balón medicinal ligero → 2-3×8 (prioriza la velocidad)
Beneficios del entrenamiento de fuerza en la natación
- Salidas y giros: Mejor impulso desde el bloque y las paredes.
- Eficiencia de brazada: Mayor fuerza en la fase de tracción permite cubrir más distancia por brazada.
- Menor fatiga: Mejor resistencia muscular y estabilidad del torso ayudan a mantener la técnica.
- Prevención de lesiones: Entrenamiento equilibrado (rotadores, escápulas, glúteos) reduce el riesgo de lesiones por sobreuso.
La constancia es clave. Combina una rutina bien diseñada fuera del agua con sesiones de calidad en piscina y una recuperación adecuada para avanzar hacia mejores tiempos y un atleta más resistente. Ya sea que estés iniciándote en la fuerza o perfeccionando tu programa, un enfoque deliberado basado en los principios del entrenamiento de fuerza y acondicionamiento marcará la diferencia en el día de la competencia.